22 de enero de 2026
Un científico japonés llamado Masaru Emoto pasó muchos años haciendo experimentos con el agua y estudiando su composición molecular.
Llegó a demostrar cómo nuestros pensamientos, emociones y palabras influyen en las moléculas del agua.
Comprobó como cambiaba la estructura molecular cuando se le dedicaban pensamientos, palabras bonitas y de agradecimiento al agua. Sin embargo, al enviarle mensajes negativos y de baja frecuencia esa misma composición cambiaba a peor.
Si los humanos somos 80% agua ¿Nos afectan de igual manera lo que nos dicen o los pensamientos que nos mandan? Y ¿Lo que nosotros deseamos a los demás?
Si te interesa el tema no te pierdas su libro:
«Los mensajes ocultos del agua» de Masaru Emoto.
